
Así somos, nos empeñamos en amar pequeños trocitos de una realidad distorsionada...
Que nosotros mismos distorsionamos... Cuando algo nos gusta, somos parciales, solo vemos su lado positivo, lo bueno, sus virtudes, distorsionando así la realidad intrínseca de ese algo...
Y lo mismo nos ocurre cuando amamos a alguien, solo vemos sus virtudes, sus puntos fuertes, su lado bueno.
Así, llegamos a idealizar por completo a la otra persona, a pensar que es un ser perfecto, que alguien (tal vez un ser divino) puso ahí para nosotros, para hacernos felices, para completarnos...
Pocas veces pensamos que eso que hacemos afecta a la otra persona de una manera más o menos patente...
¿Qué sentiria yo si fuera el idealizado? En mi casi miedo.
Miedo de que un día, una mañana, al despertar la otra persona a mi lado me mirase y me viese tal y como soy y no tal y como ella cree o desearia que fuese.
Miedo de que al verme completo, con lo bueno y con lo malo, con mis defectos y virtudes, con mis aciertos y mis fallos, dejase de amarme, se decepcionase...
No podría soportarlo...
Y es que el ser humano es así, nos empeñamos en amar pequenos trocitos de realidad distorsionada...
Siempre...
BELERO.

Amis...em fas por quand fas aquestes reflexions tan profundes... però no em queda altra opció més que donar-te la raó...
ResponderEliminarLa raça humana pot arribar a ser molt estúpida...