jueves, 26 de noviembre de 2009

Una fugaz mirada al infinito...


¿Quién no ha soñado alguna vez con poder lanzar una mirada fugaz a la inmensidad que se cierne sobre nosotros?

¿Quién no se ha imaginado a si mismo mirando furtivamente a ese futuro incierto que nos espera?

¿A quién no le gustaría conocer ese mundo tan lejan de nosotros en el tiempo y el espacio? ¿Tan diferente que ni tan siquiera podemos imaginar?

¿A quién no le fascinaria ver por un instante el momento inmediatamente anterior al fin de los tiempos?

La curiosidad es algo innato en nosotros, es esa cualidad que nos diferencia, que nos identifica como seres humanos... Y yo soy curioso, es mi naturaleza, sí, soy humano...

Como todos ¿No?

La respuesta a las preguntas que he planteado antes es que a mí me encantaría... me fascinaría al tiempo que me aterraría poder hacer todo eso, pero sin duda alguna aceptaría si me ofreciesen la oportunidad.

Y hoy, las escasas dos horas que he logrado conciliar el sueño, "Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais... atacar naves en llamas más allá de Orión, he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta Tannhäuser.

Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia."

Sí, he parafraseado a Roy Batty, el malo maloso de Blade Runner, Pero yo sin duda alguna, no remataria el monólogo del mismo modo, mi película no terminaría con un abatido yo susurrando...

"Es hora de morir."

No.

Yo remataría ese monologo mítico con un rotundo, convencido y convincente...

"Es hora de comenzar a vivir."

Porque tan solo imaginar que aquello que en mis sueños he visto pudiera llegar a ser una realidad es causa y motivo suficientes para desear vivir, disfrutar cada instante y tratar de prolongarlos hasta el infinito...

Es aliciente más que suficiente para desear vivir eternamente, para desear con todas las fuerzas de las que un ser humano es capaz que alguien, en algun lugar perdido del mundo, descubra al fin el secreto de los viajes en el tiempo...

Pero mientras eso ocurre (o no) seguiré alimentándome de mis delirantes sueños.


Y como siempre, una vez más me despido...

Pero antes otra hermosa frase pronunciada por ese malo de película que es Roy Batty...


"Y los ángeles ígneos cayeron. Profundos truenos se oían en las costas ardiendo con los fuegos de Oro."

Desde luego, sería el malo malísimo al que debíamos odiar, pero soltaba unas frases dignas de pasar a la historia, frases cargadas de poesía, frases tan oníricas e irreales que merecen admiración, que nos transportan a un lugar mas alla de los sueños...

Grande el personaje, grande el guionista que lo creó...

Y ahora ya sí me despido...


Siempre...

BELERO.

1 comentario:

  1. Sí, está claro que mucho no has dormido... madre mía, si es que eres lo que no hay!!!

    Aunque sí, me gusta más tu frase que la de la película xD

    Un besito!

    ResponderEliminar

En estos momentos no estoy en el Blog ¿O sí? Sea como sea, deja tu mensaje después de la señal ¡Gracias!.........BIIIIIIP